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Aug 20, 2026

Paraguay estudia recuperar la aviación de combate a reacción con F-5 Tiger II y entrenadores AT-3 procedentes de Taiwán

 


Paraguay podría estar preparando el regreso de los aviones de combate a reacción a su Fuerza Aérea después de más de dos décadas. Las autoridades paraguayas mantienen conversaciones con Taiwán para incorporar aeronaves a reacción y, entre las opciones que se estarían estudiando, aparecen los Northrop F-5 Tiger II y los AIDC AT-3 Tzu Chung. La posibilidad todavía no se ha convertido en un contrato, pero las negociaciones existen y el proyecto podría contemplar la llegada de entre 10 y 15 aviones a partir de 2027. 

La información adquiere especial relevancia porque Paraguay perdió su capacidad de combate a reacción con la retirada de los AT-26 Xavante, cuyo servicio terminó definitivamente a comienzos de los años 2000. Desde entonces, la Fuerza Aérea Paraguaya ha basado su capacidad de combate principalmente en aeronaves turbohélice. La incorporación de los seis Embraer A-29 Super Tucano, de los que cuatro se encuentran actualmente operativos, supuso un primer paso importante para recuperar capacidades de ataque y vigilancia. 

Ahora el objetivo podría ser dar un paso más y recuperar también una capacidad de entrenamiento avanzado y combate a reacción, e incluso la posibilidad de disponer nuevamente de un avión supersónico. El F-5 Tiger II aparece como la opción más ambiciosa de las que se están estudiando. Se trata de un diseño veterano, pero sencillo, conocido y con una amplia trayectoria en América Latina. Los pilotos paraguayos ya han tenido contacto con el modelo durante ejercicios internacionales como Salitre y CRUZEX, lo que podría facilitar su introducción. 

Existe además una circunstancia que puede favorecer esta opción. Paraguay mantiene actualmente una relación con Northrop Grumman vinculada a sus sistemas de radar AN/TPS-78. La familiaridad con el fabricante y con determinados sistemas asociados al F-5 podría facilitar parte de la transición, aunque la incorporación de un avión de estas características exigiría una infraestructura y una cadena logística específicas. 

El F-5 no sería, sin embargo, la única alternativa. Taiwán dispone de los AT-3 Tzu Chung, un entrenador avanzado a reacción desarrollado por AIDC con participación de Northrop. Su configuración biplaza lo hace especialmente interesante para la formación de pilotos, aunque también puede emplearse en misiones de ataque ligero. El avión puede alcanzar aproximadamente 900 km/h y dispone de capacidad para transportar bombas, cohetes y misiles aire-aire. 



La opción AT-3 tiene además una lógica dentro de la propia estructura paraguaya. La Fuerza Aérea ya opera los AT-27 Tucano y A-29 Super Tucano, por lo que disponer de un entrenador avanzado a reacción permitiría establecer una progresión desde los turbohélices hacia un avión de mayores prestaciones. El F-5 podría completar posteriormente esa formación con una verdadera capacidad supersónica.

La elección no será sencilla. Los F-5 taiwaneses fueron retirados definitivamente del servicio en 2025 y, aunque algunos ejemplares todavía podrían encontrarse en buenas condiciones para una transferencia, se trata de aeronaves con varias décadas de servicio. La Fuerza Aérea Paraguaya tendría que afrontar los costes de recuperación de las células, motores, aviónica, repuestos, armamento, entrenamiento y mantenimiento. 

Los AT-3 presentan una situación diferente. Taiwán todavía disponía recientemente de una flota considerable de estos entrenadores, aunque las fuentes difieren sobre su situación exacta de retirada. En cualquier caso, su disponibilidad podría hacerlos una opción interesante para Paraguay si el objetivo inicial es reconstruir una capacidad de entrenamiento a reacción antes de dar el salto a un caza supersónico. 

El proyecto encaja además dentro de una modernización más amplia de la Fuerza Aérea Paraguaya. La incorporación de los A-29, la mejora de las capacidades de radar y vigilancia y la cooperación militar con Taiwán están permitiendo reconstruir progresivamente unas capacidades que Paraguay había perdido durante años. El propio presidente Santiago Peña confirmó en julio la existencia de un proyecto con Taiwán relacionado con la llegada de aviones destinados a la formación de pilotos. 

Hay incluso un precedente histórico curioso. En los años noventa, Taiwán llegó a plantear la entrega a Paraguay de 12 F-5E/F, junto con repuestos, mantenimiento y formación de pilotos y técnicos. Aquella operación finalmente no llegó a materializarse. Tres décadas después, el Tiger II vuelve a aparecer en las conversaciones entre ambos países. 

Si finalmente Paraguay recibe entre 10 y 15 reactores a partir de 2027, el cambio será considerable. El país pasaría de disponer únicamente de una capacidad de combate basada en turbohélices a recuperar una estructura con entrenadores a reacción y, potencialmente, cazas supersónicos.

Todavía es pronto para saber si veremos F-5, AT-3 o una combinación de ambos. Tampoco existe todavía un contrato que permita dar la operación por cerrada. Pero las conversaciones están sobre la mesa y, por primera vez en más de veinte años, Paraguay vuelve a plantearse seriamente tener cazas a reacción en sus cielos.

El Super Tucano busca una nueva misión en Europa: cazar drones


La proliferación de drones de bajo coste está obligando a las fuerzas aéreas europeas a replantearse cómo proteger su espacio aéreo. La última muestra llega desde Letonia, donde la Fuerza Aérea está estudiando la posibilidad de incorporar aviones ligeros de combate y entrenamiento, entre ellos el Embraer A-29 Super Tucano, para utilizarlos principalmente contra drones y otros objetivos lentos. No se trata por ahora de una compra decidida, pero sí de una opción que las Fuerzas Armadas letonas consideran real. 

La iniciativa tomó forma a mediados de julio, cuando el entonces comandante de la Fuerza Aérea letona, coronel Viesturs Masulis, participó en la Global Air & Space Chiefs’ Conference celebrada en Londres. Durante el encuentro mantuvo contactos con representantes de la industria para estudiar diferentes aviones ligeros de combate y entrenamiento. Posteriormente, el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas Nacionales encargó analizar las soluciones disponibles y ya se ha solicitado a los fabricantes información sobre costes y plazos de entrega. 

Masulis fue bastante claro sobre el posible empleo de estos aviones. La idea no sería utilizarlos simplemente como aviones de ataque ligero, sino considerarlos “como un sistema de defensa aérea aerotransportado”, especialmente contra objetivos lentos y drones. Esta distinción es importante porque coloca al Super Tucano en un espacio intermedio entre los sistemas de defensa antiaérea terrestres y los cazas de altas prestaciones. 

El planteamiento tiene una explicación evidente. Emplear un caza de combate o un misil antiaéreo avanzado contra determinados drones puede resultar poco sostenible desde el punto de vista económico. Un avión como el A-29, equipado con sensores electroópticos e infrarrojos, armamento integrado y capacidad para utilizar municiones guiadas y misiles aire-aire, puede permanecer durante largos periodos patrullando a un coste de operación muy inferior al de un caza a reacción. Embraer sitúa además la autonomía del Super Tucano por encima de las seis horas y destaca su capacidad para operar desde pistas cortas o poco preparadas. 

La propia Embraer está intentando adaptar el concepto del Super Tucano a esta nueva amenaza. El fabricante ha desarrollado una configuración específica para misiones contra sistemas aéreos no tripulados y trabaja con la estadounidense Valkyrie Aero en la integración del sistema Gunslinger, destinado a ayudar en la detección, seguimiento y enfrentamiento de drones. El concepto combina los sensores del avión con armamento como ametralladoras y cohetes guiados. 



Para Letonia, además, la incorporación del A-29 supondría algo mucho más importante que añadir un nuevo tipo de avión. Actualmente el país no dispone de una capacidad propia de aviación de combate de ala fija, por lo que su defensa aérea de alta intensidad depende de los cazas de los países aliados desplegados periódicamente en el Báltico. Un pequeño número de Super Tucano no sustituiría a esos cazas, pero sí permitiría disponer de una capacidad nacional para hacer frente a determinados objetivos de baja velocidad. 

El contexto es el de una Europa que está teniendo que enfrentarse a una amenaza aérea muy diferente de la que dominó la planificación militar durante décadas. Los drones utilizados en la guerra de Ucrania han demostrado que una aeronave relativamente barata puede obligar al defensor a emplear medios cuyo coste es varias veces superior. La cuestión ya no es solamente cómo derribar un avión enemigo, sino cómo hacerlo de una manera económicamente sostenible cuando el objetivo puede costar una fracción del interceptor utilizado contra él.

Por eso el interés de Letonia va más allá del propio Super Tucano. Polonia también ha estudiado el A-29 para misiones contra drones, mientras que otros países europeos están buscando soluciones similares para llenar el espacio existente entre los sistemas terrestres de corto alcance y los cazas de combate. Portugal, por su parte, ya ha adquirido 12 A-29N, la variante adaptada a los requisitos de la OTAN. 

El A-29 no es, evidentemente, una solución para todos los escenarios. Su velocidad y prestaciones no permiten compararlo con un caza moderno y su utilidad estaría especialmente relacionada con objetivos lentos y misiones en las que pueda aprovechar su autonomía y sus bajos costes de operación. Tampoco está demostrado operacionalmente que la configuración específica desarrollada para combatir drones pueda enfrentarse con eficacia a todos los tipos de drones de ataque empleados actualmente en Ucrania. 

Pero precisamente ahí reside el interés del concepto. No se trata de sustituir al F-35, al Eurofighter o a los sistemas de misiles tierra-aire, sino de evitar utilizarlos para todo. Una defensa aérea moderna puede necesitar diferentes capas, desde sistemas electrónicos y armas de muy corto alcance hasta misiles de largo alcance y cazas de altas prestaciones. El Super Tucano podría ocupar uno de esos escalones cuando el objetivo sea suficientemente lento y la prioridad sea mantener un coste de interceptación razonable.

Letonia todavía tiene que recibir las propuestas económicas y de plazos de los fabricantes antes de decidir si continúa adelante. No se ha anunciado ni el número de aviones que podría adquirir ni un presupuesto específico para el programa. 

La importancia de esta noticia, por tanto, no está en que Letonia vaya a comprar necesariamente el A-29. Está en que un país europeo miembro de la OTAN está estudiando seriamente recuperar el concepto de avión ligero de combate para una misión que hace pocos años difícilmente habría ocupado un lugar relevante en los planes de defensa aérea: cazar drones.

Y si la amenaza continúa creciendo, el Super Tucano podría no ser el último avión que encuentre en Europa una nueva misión en los cielos del siglo XXI.

Aug 18, 2026

Marruecos mira más allá del F-16



Marruecos lleva varios años construyendo el núcleo de su aviación de combate alrededor del F-16. La modernización de sus 23 F-16 existentes al estándar Viper y la adquisición de otros 25 F-16 Block 72 convertirán a los Fighting Falcon marroquíes en una fuerza considerablemente más moderna y homogénea. Sin embargo, Rabat parece estar estudiando cuál será el siguiente paso de su programa de aviación de combate.



Durante las últimas semanas ha vuelto a cobrar fuerza el interés marroquí por el Rafale F4. Según informaciones publicadas en Francia y recogidas posteriormente por medios marroquíes, Rabat estaría estudiando la adquisición de entre 12 y 18 aparatos. No existe por ahora ningún contrato firmado ni confirmación oficial de Marruecos, Francia o Dassault Aviation, por lo que la operación continúa siendo una posibilidad.

El Rafale no sustituiría al F-16. La posible adquisición supondría incorporar una segunda plataforma de combate de altas prestaciones, con capacidades diferentes y complementarias a las del Fighting Falcon. El estándar F4 incorpora mejoras en sensores, guerra electrónica y conectividad y permite emplear armamento avanzado como el misil aire-aire Meteor.

El interés marroquí por el Rafale tampoco es nuevo. A mediados de la década de 2000, Marruecos llegó a estudiar seriamente la adquisición del caza francés, aunque finalmente optó por el F-16 estadounidense. Casi veinte años después, el avión de Dassault vuelve a aparecer en las informaciones sobre los planes de modernización de Rabat.

La posible operación tendría además una dimensión estratégica. Marruecos ha profundizado simultáneamente sus relaciones militares con Estados Unidos y Francia, y disponer de dos proveedores occidentales de cazas permitiría ampliar sus opciones tecnológicas e industriales. El Rafale proporcionaría además unas capacidades distintas a las de los F-16, en lugar de limitar toda la fuerza de combate a una única familia de aviones.

Las informaciones que circulan sitúan las posibles entregas del Rafale hacia 2030-2031, por lo que estaríamos hablando de un programa a medio plazo y no de una respuesta inmediata. Precisamente por eso, su eventual adquisición debe entenderse como parte de la planificación de la siguiente generación de la aviación de combate marroquí.

El F-35A aparece también entre las opciones que se han relacionado con el futuro de la Fuerza Aérea Real Marroquí. En este caso, sin embargo, la situación es mucho menos concreta. No existe un acuerdo anunciado y cualquier eventual venta requeriría la aprobación de Washington.

Por tanto, la cuestión ya no parece limitarse a cuántos F-16 tendrá Marruecos. Con los 48 Fighting Falcon previstos una vez completadas las nuevas adquisiciones y modernizaciones, Rabat está construyendo una base sólida para su aviación de combate. El posible Rafale apunta a algo diferente: añadir una segunda plataforma capaz de elevar todavía más las capacidades de esa fuerza aérea.

Si finalmente se concreta la operación, Marruecos podría entrar en la próxima década con una combinación de F-16 Viper y Rafale F4, mientras mantiene abierta la posibilidad, mucho más incierta por ahora, de acceder en el futuro al F-35.

El Rafale puede acabar siendo esa respuesta o puede que Rabat elija otra opción. Pero una cosa empieza a quedar clara: la modernización de la aviación de combate marroquí no termina con el F-16.

Aug 11, 2026

Eurofighter en Canarias ¿Un mensaje de España para Marruecos?


Durante años, los F-18 del Ala 46 fueron la principal herramienta de combate para la defensa aérea de Canarias. Eran unos aviones que habían demostrado sobradamente su valor, pero también representaban una de las flotas más antiguas de cazas de combate en servicio con España. Los Hornet destinados a Gando procedían de la US Navy y pertenecían a una versión anterior a los F-18 adquiridos nuevos por España, por lo que con el paso del tiempo la diferencia tecnológica respecto a los cazas más modernos se hizo cada vez más evidente. En paralelo, Marruecos ha emprendido una profunda modernización de su aviación de combate, con 25 nuevos F-16 Block 72 y la modernización de sus 23 F-16 Block 50/52 al estándar Viper, una transformación que llevará a la Fuerza Aérea Real Marroquí hacia una flota de 48 F-16 con radar AESA y sistemas de última generación.



Durante los últimos años fue precisamente esta comparación la que alimentó algunas de las críticas sobre los F-18 de Gando. La cuestión no era que el Hornet hubiera dejado de ser un avión útil, sino que resultaba cada vez más difícil ignorar la diferencia entre unos aparatos concebidos en los años setenta y ochenta y unos F-16 Viper dotados de tecnologías mucho más modernas. Sin embargo, España no está simplemente retirando los F-18 de Canarias. Los aparatos que todavía conservan vida útil pueden continuar siendo aprovechados por el Ejército del Aire y del Espacio en Zaragoza, prolongando así su servicio en una unidad peninsular. De hecho, en junio todavía permanecían ocho Hornet en Gando, seis de ellos plenamente operativos, mientras el personal del Ala 46 se preparaba para la transición al nuevo sistema de armas.

El cambio que se está produciendo en Gando es, por tanto, mucho más importante que una simple sustitución de modelos. El Eurofighter Typhoon ha comenzado a ocupar el lugar del F-18 como caza de combate del Ala 46, introduciendo en Canarias una plataforma diseñada específicamente para la superioridad aérea y con unas capacidades de sensores, guerra electrónica, armamento, prestaciones y conectividad muy superiores a las de los veteranos Hornet. El propio Ejército del Aire y del Espacio define la transición como una modernización de la defensa aérea canaria y señala que el Eurofighter garantizará la defensa del archipiélago durante las próximas décadas.

Una circunstancia especialmente interesante es que los primeros Eurofighter que están llegando a Canarias no son los nuevos aviones Halcón I que salen actualmente de la línea de montaje de Airbus en Getafe. El movimiento forma parte de una reorganización mucho más amplia de la flota española. Los 20 Eurofighter Halcón I, cuya entrega ha comenzado en 2026, están destinados inicialmente a renovar la capacidad del Ala 14, mientras los Eurofighter que ya se encontraban en servicio en las unidades peninsulares pueden ser redistribuidos progresivamente para reforzar el Ala 46. De esta manera, la llegada de los nuevos aviones permite reforzar Canarias sin esperar a que todos los nuevos Eurofighter estén entregados.

El resultado es especialmente significativo si se observa el mapa. A poco más de cien kilómetros de la costa africana, Canarias se encuentra frente a un Marruecos que está llevando a cabo una de las mayores transformaciones de su aviación de combate. Rabat no solamente dispone de sus F-16 existentes, sino que ha apostado por convertir toda su flota de Fighting Falcon en una fuerza basada en el estándar Viper. Los 25 nuevos F-16 Block 72 aportarán radar AESA y capacidades avanzadas, mientras los 23 aviones existentes serán modernizados. La entrada en servicio de los nuevos aparatos está prevista a partir de 2027 según fuentes marroquíes, aunque el calendario ha sufrido ajustes y el primer ejemplar continúa realizando el proceso de pruebas.

Por eso resulta inevitable preguntarse si la llegada del Eurofighter a Gando es solamente una decisión de renovación de material o si contiene también un mensaje estratégico. Oficialmente no existe ninguna razón para afirmar que España esté desplegando el Eurofighter en Canarias específicamente como respuesta a los F-16 marroquíes. El programa Halcón fue concebido para sustituir parte de la flota de F-18 y la llegada del Eurofighter a Gando estaba prevista desde el propio diseño del programa. Pero en asuntos de defensa las decisiones pueden tener más de una lectura: una cosa es la razón por la que se toma una decisión y otra el efecto estratégico que produce.

El efecto es evidente: España está sustituyendo en Canarias un caza veterano por uno de los principales sistemas de combate aéreo europeos justo cuando Marruecos está haciendo lo contrario, retirando progresivamente plataformas antiguas y concentrando su aviación de combate en una flota mucho más moderna y homogénea de F-16 Viper. Aunque no exista una declaración oficial señalando a Marruecos, el movimiento difícilmente pasará desapercibido en Rabat.

Además, el Eurofighter español no llega a Canarias como un avión aislado, sino como parte de una flota que está creciendo. El programa Halcón I incorporará 20 nuevos Eurofighter, mientras que Halcón II añade otros 25 aparatos, llevando el inventario español previsto hasta 115 Eurofighter. Los nuevos aviones incorporan radar E-Scan y nuevas capacidades de armamento, mientras que el programa de evolución del Eurofighter continúa desarrollando mejoras para mantener al sistema relevante durante las próximas décadas.

La marcha de los F-18 tampoco debería interpretarse como una pérdida absoluta de capacidad. Los Hornet que todavía disponen de horas remanentes conservan valor militar y pueden seguir volando desde Zaragoza. España está realizando así una transición escalonada: mientras los aviones más antiguos continúan siendo aprovechados allí donde todavía pueden prestar servicio, Canarias entra definitivamente en la era del Eurofighter.

La cuestión será si esta evolución será suficiente para mantener el equilibrio aéreo regional durante la próxima década. Marruecos dispondrá de una flota de F-16 mucho más homogénea y moderna, mientras España tendrá que combinar sus Eurofighter con el resto de sus medios de combate, sus sistemas de defensa aérea, sus aviones de alerta y control, sus capacidades de guerra electrónica y sus medios de reabastecimiento. En un escenario moderno, el número de cazas es solamente una parte de la ecuación; el radar, los misiles, los sensores, la conciencia situacional, la guerra electrónica y la capacidad de operar en red son cada vez más determinantes.

Quizá la imagen más interesante no sea, por tanto, la del F-18 abandonando Gando, sino la del Eurofighter ocupando su lugar. Durante años, los Hornet canarios fueron considerados por algunos como una capacidad insuficiente frente a la modernización marroquí. Ahora España está colocando en el archipiélago un sistema de armas mucho más avanzado, mientras los F-18 que todavía tienen horas útiles pueden continuar prestando servicio en la Península.

¿Es una señal para Marruecos? Es imposible demostrar que esa sea la intención concreta de Madrid. Pero desde el otro lado del Estrecho la lectura probablemente sea bastante sencilla: Marruecos está convirtiendo sus F-16 en una flota Viper de última generación y España acaba de sustituir los veteranos F-18 de Canarias por Eurofighter.

Puede ser una renovación programada. Puede ser simplemente la ejecución del programa Halcón. Pero también puede ser algo más: una forma discreta de demostrar que la modernización de la fuerza aérea marroquí no está pasando inadvertida en España y que Canarias seguirá contando con una capacidad de combate de primera línea.


Aug 9, 2026

El futuro de los F-18 españoles

Los F-18 españoles llevan cuatro décadas en servicio y, pese a su edad, todavía no ha comenzado la retirada general de la flota. El relevo que se está produciendo en Canarias debe entenderse de una manera mucho más concreta: se trata de la sustitución de los F-18 del Ala 46 de Gando, mientras los Hornet de las unidades peninsulares continúan formando parte de la primera línea de combate del Ejército del Aire y del Espacio.

Además, algunos de los aviones que abandonan Canarias todavía pueden tener una última etapa de servicio por delante en Zaragoza.

La situación resulta especialmente interesante porque España está ganando tiempo para decidir cómo quiere configurar su aviación de combate durante las próximas décadas.

Canarias es un caso particular



Los F-18 que han estado destinados en la Base Aérea de Gando no son exactamente iguales a los Hornet que operan en las unidades peninsulares.

España adquirió inicialmente 72 F/A-18A/B nuevos a Estados Unidos. Posteriormente incorporó otros aparatos procedentes de la US Navy para reforzar la flota. Los F-18 destinados en Canarias pertenecen a este segundo grupo. Son aviones de una versión anterior y con una trayectoria diferente a la de los aparatos adquiridos nuevos por España y posteriormente modernizados.

Por ello, el relevo del F-18 por el Eurofighter en Canarias no debe interpretarse como el comienzo de la retirada de todos los Hornet españoles. Es, fundamentalmente, la sustitución de una parte concreta de la flota por un avión mucho más moderno.

Y hay otro detalle importante: los F-18 que abandonan Canarias no tienen necesariamente que causar baja inmediatamente. Aquellos aparatos que todavía dispongan de horas de vuelo remanentes pueden ser trasladados a Zaragoza y continuar prestando servicio con el Ala 15 hasta agotar su vida útil. De esta manera, España puede aprovechar al máximo unas aeronaves que todavía conservan valor operativo.

Los F-18 peninsulares son otra historia



La situación de los F-18 de las Alas 12 y 15 es diferente. Estos aviones han recibido durante su vida operativa importantes trabajos de modernización y adaptación, que han permitido mantenerlos en primera línea mucho más allá de lo que inicialmente podía esperarse de una flota que comenzó a llegar a España en 1986.

Los EF-18M españoles disponen de capacidades considerablemente superiores a las de los primeros Hornet y continúan participando en ejercicios, despliegues internacionales y misiones de policía aérea.

Durante 2026 hemos podido comprobar que los F-18 siguen teniendo una presencia operativa significativa.

Por tanto, no existe en estos momentos una retirada general del F-18 español, existe una sustitución progresiva de determinadas aeronaves y unidades, mientras los aparatos que todavía conservan una vida útil suficiente continúan siendo aprovechados.

Hasta cuándo pueden seguir volando

El Gobierno ha contemplado prolongar el ciclo de vida de determinados F-18 hasta el periodo 2035-2040.

Esta posibilidad no significa que todos los aviones vayan a permanecer operativos hasta esa fecha.

La vida de una flota tan veterana depende de factores como las horas acumuladas por cada célula, su estado estructural, la disponibilidad de repuestos, el coste de mantenimiento y la capacidad de mantener operativos los equipos necesarios para su diagnóstico y reparación.

Precisamente por ello, España está realizando inversiones destinadas a mantener la infraestructura necesaria para seguir operando el C.15.

Entre ellas se encuentra la renovación de bancos automáticos de prueba y de los sistemas informáticos asociados, una actuación valorada en unos 26 millones de euros y gestionada a través de la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN.

La decisión demuestra que el F-18 todavía tiene recorrido. No se trata de modernizarlo para convertirlo en un avión de nueva generación, sino de mantener la capacidad necesaria para que los ejemplares que todavía tienen vida útil puedan continuar volando.
La actividad de los F-18 españoles demuestra que el veterano caza todavía mantiene un importante papel operativo. Actualmente, siete F-18M del Ejército del Aire y del Espacio se encuentran desplegados en Rumanía, integrados en el Destacamento Aéreo Táctico Paznic para participar durante cuatro meses en la misión de Policía Aérea Reforzada de la OTAN y contribuir a la vigilancia y defensa del flanco oriental de la Alianza. Y su actividad no se limita a las misiones de la OTAN. Recientemente, dos F-18 españoles cruzaron el Atlántico para participar en los actos conmemorativos del 250.º aniversario de Estados Unidos celebrados en Nueva York. 



Estos dos ejemplos que ponen de manifiesto que, pese a sus cuatro décadas de servicio, el F-18 continúa siendo una plataforma plenamente operativa y necesaria para España.


El Eurofighter sustituirá a parte de los Hornet

La llegada de nuevos Eurofighter es ya una realidad. El programa Halcón I y posteriormente Halcón II han proporcionará nuevos aviones al Ejército del Aire, permitiendo reforzar la flota de Eurofighter y sustituir progresivamente a algunos F-18.

El primer gran cambio se está produciendo en Canarias.

Pero sería incorrecto afirmar que los Eurofighter van a sustituir automáticamente a todos los F-18 españoles.

No existe una equivalencia uno a uno ni una decisión pública que permita asegurar que el futuro de todos los Hornet pasa exclusivamente por el Eurofighter.

El tamaño definitivo de la flota española de combate todavía puede cambiar y dependerá de las decisiones que se adopten durante los próximos años.

De hecho, mantener durante más tiempo algunos F-18 puede permitir que España incremente gradualmente su número de Eurofighter sin provocar una reducción excesiva de la disponibilidad de cazas.

El F-35 está muy lejos

Durante los últimos años el F-35 ha aparecido repetidamente en los debates sobre el futuro de la aviación de combate española. Sin embargo, actualmente parece una opción muy alejada de las prioridades españolas. El problema no es solamente el precio del avión, existe una cuestión política y estratégica relacionada con la dependencia de Estados Unidos en una capacidad militar tan crítica.

El F-35 es un sistema extraordinariamente sofisticado, pero también implica una elevada dependencia de una cadena logística, tecnológica y de soporte estadounidense.

Para España, que lleva años defendiendo una mayor autonomía estratégica europea y una industria de defensa con mayor capacidad tecnológica, la elección de un sistema estadounidense de estas características plantearía importantes interrogantes sobre soberanía, independencia industrial y libertad de empleo.

Esto es todavía más relevante si se tiene en cuenta que el F-35 no es simplemente un avión que se compra y se mantiene con medios nacionales. Forma parte de un ecosistema tecnológico y logístico mucho más amplio.

Por eso, aunque el F-35 pueda seguir apareciendo en los análisis sobre el futuro de la aviación española, está lejos de ser una opción que pueda darse por contemplada actualmente.

Turquía y el camino del Hürjet al KAAN

Una de las posibilidades más interesantes que han aparecido recientemente procede de un país que hace unos años difícilmente habría sido considerado como socio principal de España en materia de aviación de combate: Turquía.

España ha elegido el Hürjet para sustituir al F-5M en la formación avanzada de sus pilotos de combate.

El acuerdo tiene además una importante dimensión industrial, y precisamente esa cooperación puede abrir una puerta hacia un programa mucho más ambicioso: el KAAN.

Turquía está desarrollando este caza de quinta generación como su futuro avión de combate y ya existen contactos preliminares entre ambos países sobre una posible cooperación.

El Hürjet puede convertirse así en algo más que un avión de entrenamiento.

Puede ser el primer escalón de una relación industrial y tecnológica más profunda entre España y Turquía.

Eso no significa que España vaya a comprar KAAN, pero sí significa que, por primera vez, existe una vía potencial que permitiría a España participar en un programa de un caza avanzado desde una posición industrial diferente a la de un simple comprador, y ese aspecto puede ser especialmente atractivo para Madrid.

El GCAP también puede convertirse en una opción

Otra posibilidad se encuentra en el otro gran programa occidental de futuro combate aéreo: el GCAP, desarrollado por Reino Unido, Italia y Japón.

España no forma parte actualmente del programa, sin embargo, una aproximación al GCAP podría convertirse en una opción a estudiar si Madrid quiere participar en el desarrollo de un sistema de combate aéreo de nueva generación.

Italia y Reino Unido poseen además una relación industrial mucho más próxima con España que otros posibles socios.

Para España, entrar en el GCAP supondría afrontar una negociación compleja, ya que los principales socios ya han definido buena parte de la estructura industrial del programa, pero también permitiría acceder a tecnologías que serían muy difíciles de desarrollar individualmente.

España no puede desarrollar sola un caza de nueva generación

España cuenta con una industria aeronáutica de primer nivel.

Airbus en España participa en grandes programas internacionales y empresas españolas tienen capacidades importantes en estructuras, aviónica, sensores, motores, sistemas de misión y otros componentes, pero desarrollar en solitario un caza de quinta o sexta generación sería otra cuestión debido al enorme coste económico y tecnológico.

No se trataría solamente de diseñar un avión, habría que desarrollar simultáneamente el motor, radar, sensores infrarrojos, guerra electrónica, comunicaciones, software, sistemas de misión, armamento e integración de todos ellos y después mantener una cadena industrial durante décadas.

Incluso países con industrias aeronáuticas mucho mayores que la española han elegido asociarse con otras naciones para desarrollar sus futuros cazas.

Por ello, España probablemente tendrá que escoger entre diferentes formas de cooperación internacional.

La cuestión será con quién y en qué condiciones.

Tres caminos muy diferentes

La situación deja abiertas varias posibilidades.

La primera es continuar apostando por el Eurofighter y ampliar progresivamente su número para cubrir las necesidades que vayan dejando los F-18.

La segunda es profundizar en la relación con Turquía. El Hürjet ya ha creado una primera conexión industrial y el KAAN podría representar una futura oportunidad de cooperación en un caza de quinta generación.

La tercera es intentar aproximarse al GCAP y participar en el desarrollo del futuro sistema de combate aéreo junto a Reino Unido, Italia y Japón.

Y todavía existe una cuarta posibilidad: una combinación de varias de ellas.

España podría mantener una parte importante de su flota basada en Eurofighter y, al mismo tiempo, participar en otro programa de nueva generación.

Mientras tanto, el F-18 gana tiempo

Mientras España debate qué camino seguir, el F-18 continúa volando. Los aviones procedentes de Canarias que todavía dispongan de horas remanentes pueden continuar su carrera en Zaragoza. Los EF-18M de las unidades peninsulares seguirán prestando servicio mientras su estado y los costes de mantenimiento hagan viable su operación, y España continuará incorporando Eurofighter.

Por tanto, el calendario real de desaparición del F-18 será probablemente mucho más complejo que una simple fecha de retirada. Algunos aparatos abandonarán el servicio antes que otros y otros podrán seguir volando durante la segunda mitad de la década de 2030.

Los últimos supervivientes podrían ser precisamente aquellos que hayan acumulado menos horas o que se encuentren en mejores condiciones estructurales.

El problema no es cuándo retirar el F-18, la cuestión realmente importante no es cuándo realizará su último vuelo el último Hornet español. La cuestión es qué quiere España después del F-18.

El Eurofighter ya está aquí y continuará siendo una pieza fundamental de la defensa aérea española, pero no está decidido que sea la única respuesta.

El F-35 está lejos de las prioridades españolas por razones que van mucho más allá de sus prestaciones.

El futuro del FCAS ya no puede considerarse una solución segura sobre la que construir toda la planificación.

El KAAN empieza a aparecer como una alternativa potencial gracias a la creciente cooperación con Turquía.

Y el GCAP podría ofrecer otra vía para que España participe en un programa de combate aéreo de nueva generación.

Mientras tanto, los F-18 siguen proporcionando algo que España necesita: tiempo, tiempo para aprovechar al máximo una flota que ha demostrado una longevidad excepcional.

Tiempo para recibir los nuevos Eurofighter.




Y tiempo para decidir con quién quiere España desarrollar el avión de combate que algún día sustituirá definitivamente al Hornet.

Después de cuarenta años, el F-18 español se acerca al final de su carrera.

Pero todavía no ha llegado el momento de escribir su último capítulo.

May 29, 2026

Spain’s Ministry of Defence confirms steps to extend Navy Harrier operations until 2032

 

The Spanish Navy is continuing its efforts to extend the operational life of its AV-8B+ Harrier II fleet, one of the country’s most strategic military capabilities. According to infodefensa, Spain’s Ministry of Defence has confirmed plans to acquire additional spare parts and retired airframes in order to sustain the fleet well into the next decade. 

The objective is to keep the Navy’s 9th Squadron operational until at least 2032, beyond the previously expected retirement timeline. Airbus is expected to play a key role in maintenance, engineering support and life-extension work for the aging aircraft. 

Spain currently operates a small fleet of AV-8B+ Harrier II aircraft aboard the amphibious assault ship Juan Carlos I. These aircraft remain the only fixed-wing combat capability within the Spanish Armed Forces and provide a unique STOVL (Short Take-Off and Vertical Landing) capability rarely maintained by European navies today.

However, the long-term problem remains unresolved: there is still no confirmed replacement for the Harrier. As the United States Marine Corps and the Italian Navy progressively retire their own Harrier fleets, Spain could eventually become the last operator of the aircraft, increasing both logistical challenges and sustainment costs. 

In practical terms, the Navy appears to be relying on retired aircraft from allied operators as a source of spare parts and structural components. While this strategy is common for aging military platforms, it also highlights the lack of a political decision regarding the future of Spain’s carrier-based fixed-wing aviation capability.

At present, the only real successor capable of preserving Spain’s STOVL carrier aviation capability would be the Lockheed Martin F-35B Lightning II. However, the high acquisition and operating costs of the program continue to delay any official procurement decision. Meanwhile, the European FCAS program remains a long-term project with no operational naval variant expected in the near future.

For now, extending the Harrier’s service life appears to be the only viable solution to avoid a major capability gap aboard the Spanish Navy’s flagship. The real question is no longer how long the Harrier can continue flying, but whether Spain intends to preserve a fixed-wing naval aviation capability in the decades ahead.


May 27, 2026

La Marina Real de Tailandia adquiere dos Airbus C295 para transporte y vigilancia marítima

 
La Royal Thai Navy ha confirmado la adquisición de dos Airbus C295 en una configuración avanzada de transporte que permitirá a la fuerza naval tailandesa ampliar sus capacidades logísticas, de vigilancia marítima y de búsqueda y rescate (SAR).

El contrato supone un nuevo éxito internacional para Airbus y consolida todavía más la presencia del C295 dentro de las Fuerzas Armadas de Tailandia. La operación llega apenas unos meses después del pedido realizado por la Real Fuerza Aérea de Tailandia para incorporar otros dos aparatos del mismo modelo, mientras que el Ejército tailandés ya opera tres C295 desde 2016 en misiones de transporte táctico y de tropas.

Con esta nueva compra, el C295 se afianza como la plataforma de transporte táctico de referencia para las fuerzas armadas tailandesas, que continúan apostando por una flota cada vez más homogénea y versátil.

Los nuevos aviones estarán basados en U-Tapao, en Sattahip, y combinarán capacidades de transporte con funciones avanzadas de vigilancia marítima. Las aeronaves incorporarán sensores electroópticos e infrarrojos (EO/IR), permitiendo detectar, clasificar e identificar objetivos tanto en el mar como sobre tierra, incluso en operaciones nocturnas.


Esta configuración permitirá a la Marina tailandesa reforzar significativamente sus capacidades de patrulla y control marítimo en una región cada vez más estratégica y sensible desde el punto de vista geopolítico.

Los dos Airbus C295 serán ensamblados en las instalaciones de Airbus Defence and Space en Sevilla, uno de los centros industriales más importantes del programa C295 a nivel mundial. La primera entrega está prevista para finales de 2028.

El acuerdo representa además una nueva carga de trabajo para la industria aeronáutica española, en un momento en el que el C295 continúa acumulando pedidos internacionales tanto en versiones de transporte como de vigilancia marítima y patrulla.

El sudeste asiático se está consolidando además como una región cada vez más importante para Airbus Defence, donde el C295 continúa ampliando su presencia frente a competidores estadounidenses y brasileños.

May 25, 2026

Chinese Media Claims J-10CE Dominated Eurofighter Typhoon During Qatar Air Exercises

 


Chinese state media and several defense-focused accounts close to Beijing have widely promoted the results of recent joint air exercises held in Qatar, claiming that the Chengdu J-10CE achieved a decisive advantage over the Eurofighter Typhoon during simulated air combat scenarios.

According to the narrative circulating in Chinese media, Pakistani-operated J-10CE fighters scored a striking “9-0” result against Qatari Eurofighter Typhoons during the exercise known as “Zilzal-II”, which reportedly took place earlier this year. Chinese outlets describe the outcome as evidence of the growing technological maturity of China’s combat aviation industry and proof that Chinese fighters are now fully capable of competing with leading Western aircraft.

The exercises involved the Pakistan Air Force flying export-version J-10CE fighters, while Qatar deployed its advanced Eurofighter Typhoon Tranche 3 fleet. According to the reports, the Chinese-built aircraft prevailed in both beyond-visual-range engagements and close-range dogfights, with particular emphasis placed on the performance of its radar, avionics, and long-range PL-15 air-to-air missile.

However, despite the headlines, very little verifiable information has been released publicly. No official telemetry, engagement parameters, mission profiles, weapons configurations, or pilot experience details have been disclosed. As with most air combat exercises, the final results can depend heavily on rules of engagement, operational restrictions, simulated weapon limitations, and training objectives.

For that reason, many analysts view the “9-0” narrative with caution. The way the story has been presented — often framed as a “humiliation” of European airpower — strongly suggests a major propaganda and marketing component designed to support China’s growing ambitions in the international defense export market.

Still, the episode highlights a broader reality that is becoming increasingly difficult to ignore: Chinese combat aviation has advanced rapidly over the last decade. The Chengdu J-10CE is far from a low-end platform. It features modern AESA radar technology, advanced electronic warfare systems, and long-range missile capabilities that place it firmly within the category of highly capable 4.5-generation fighters.

The real takeaway may therefore not be that the Eurofighter Typhoon has suddenly become obsolete, but rather that China is now operating at a technological level much closer to Western standards than many observers previously assumed. Aircraft such as the J-10C, J-16, and J-20 increasingly demonstrate that Beijing’s aerospace industry is no longer playing a secondary role in global military aviation.

There is also a clear commercial dimension behind the publicity surrounding the exercise. China is actively trying to expand exports of the Chengdu J-10CE in markets traditionally dominated by Western manufacturers such as Lockheed Martin, Dassault Aviation, BAE Systems, and the wider Airbus consortium.

In that context, portraying the J-10CE as capable of defeating one of Europe’s premier fighters serves as a powerful strategic and marketing message — regardless of how representative the exercise itself may actually have been.

May 22, 2026

Poland Welcomes Its First F-35A Stealth Fighters on Home Soil



Poland has officially received the first three Lockheed Martin F-35A Lightning II stealth fighters ordered under its ambitious air force modernization program, marking a major milestone for both the country and NATO’s eastern flank.

The aircraft arrived at Łask Air Base after flying from Fort Worth, Texas, with a stop at Lajes Air Base in the Azores. Poland has named its F-35 fleet “Husarz”, in reference to the legendary Polish Winged Hussars that became a symbol of military power between the 16th and 18th centuries.

Polish Defence Minister Władysław Kosiniak-Kamysz described the arrival as a historic moment, emphasizing that these are the first fifth-generation fighters permanently assigned to NATO’s eastern frontier. According to the minister, the acquisition represents not only new equipment, but Poland’s entry into the “top league” of modern air forces.
Warsaw signed the contract for 32 F-35A aircraft with Lockheed Martin in 2020 in a deal valued at approximately $4.6 billion, including training, simulators, and logistical support. Polish pilots have already been training on the aircraft in the United States since 2024.

The modernization effort is expected to continue rapidly. Fourteen aircraft should be delivered to Poland by the end of the year, with initial operational readiness expected in 2027. Full delivery of the 32-aircraft fleet is planned for completion by 2032.

The arrival of the F-35 further strengthens the growing presence of the platform across Europe, where multiple NATO members are either already operating or preparing to receive the fifth-generation fighter as part of broader defense modernization efforts driven by the evolving security environment in Eastern Europe.

May 19, 2026

Italy Reportedly Moves Forward With Six Additional Airbus A330 MRTT Tankers

 


Reports circulating among defense and aerospace observers suggest that Italy may finally be moving ahead with the acquisition of six additional Airbus A330 MRTT aircraft for the Aeronautica Militare. While no official announcement has yet been released, several well-connected accounts claim that a contract worth nearly €1.4 billion was notified to Airbus in mid-April, covering both the delivery and support of the future fleet.

The reports fit perfectly within Italy’s ongoing effort to strengthen its strategic aviation capabilities. Rome has been evaluating the expansion of its tanker fleet for some time, and the A330 MRTT was always considered the most logical solution. The Italian Air Force already operates the aircraft, meaning that acquiring additional units would simplify logistics, training, maintenance, and interoperability while significantly increasing long-range deployment and aerial refueling capacity.

If confirmed, the agreement would also represent another important success for Airbus in a market where the A330 MRTT has steadily established itself as the leading non-American tanker platform. Over the last decade, the aircraft has been selected by several NATO and allied air forces thanks to its combination of transport capacity, modern systems, and multi-role flexibility. As many countries move to replace aging tanker fleets, the MRTT continues to gain momentum internationally.

The deal would also have direct implications for Spain. The conversion line for the Airbus A330 MRTT located in Getafe has become one of Airbus Defence’s most important industrial centers, supporting customers across Europe, Asia, and the Middle East. A new Italian order would reinforce workload stability at the facility while further consolidating Spain’s role inside the broader Airbus Defence ecosystem.

The timing is particularly notable as European countries continue increasing investment in strategic enablers such as tanker aircraft, transport aviation, and long-range support capabilities. The war in Ukraine and rising global tensions have accelerated demand for platforms capable of sustaining expeditionary operations and strengthening NATO interoperability.


May 17, 2026

Spain Eyes Turkey’s TB3 and Navalized Hürjet Amid Debate Over Harrier Replacement


Growing reports of industrial and military contacts between Spain and Turkey are fueling an increasingly visible debate over the future of the Armada Española’s carrier-based aviation capabilities.

In recent weeks, Turkish media outlets and defense publications have linked Spain to two particularly significant Turkish programs: the carrier-capable Bayraktar TB3 and the future navalized TAI Hürjet currently under development by Turkish Aerospace Industries.


While no official confirmation has emerged from Madrid, Ankara, or the companies involved, the broader strategic and industrial context makes such speculation increasingly plausible.

The Harrier Problem



At the center of the discussion lies a well-known issue: Spain’s aging McDonnell Douglas AV-8B Harrier II fleet is approaching the end of its operational life, forcing the Spanish Navy to decide what type of carrier aviation capability it wants to maintain in the coming decades.

Until recently, the obvious successor appeared to be the Lockheed Martin F-35B Lightning II — currently the only Western fifth-generation V/STOL fighter available.

However, the program’s high cost, budgetary constraints, and the rapid evolution of naval warfare are opening discussions around more flexible and scalable alternatives.

TB3 and the Rise of Carrier Drones

Within that context, the Bayraktar TB3 has attracted increasing attention. The navalized drone, derived from the TB2, was specifically designed to operate from short-deck vessels such as the Juan Carlos I.

The TB3 features folding wings and is intended for:

  • maritime surveillance
  • ISR missions
  • light strike operations
  • expeditionary support

For Turkey, the TB3 forms a key element of the future air wing aboard both the TCG Anadolu and the future MUGEM.

This is precisely where the platform becomes interesting for Spain: it could offer a way to preserve relevant embarked air capabilities without relying exclusively on an expensive manned V/STOL fighter fleet.

Hürjet Naval Enters the Debate



The second major development is the public unveiling of the navalized TAI Hürjet concept during SAHA Expo 2026.

According to information displayed by TUSAŞ and first reported by Turkish defense media, the aircraft is envisioned with:

  • STOBAR capability
  • possible CATOBAR evolution
  • reinforced structure
  • strengthened landing gear
  • arrestor hook
  • aerodynamic modifications for carrier operations

Rather than a simple naval trainer, the aircraft appears designed as a light carrier-based combat platform capable of complementing combat drones aboard the future MUGEM carrier.

Spain’s Industrial Connection


Spain is already indirectly linked to the Hürjet family through the ITS-C / Saeta II program, which will replace the Spanish Air Force’s F-5M fleet using a version developed in cooperation with Airbus and multiple Spanish defense firms.

This makes the Hürjet platform particularly relevant for Spain from an industrial perspective:

  • avionics
  • simulation
  • software
  • maintenance
  • systems integration

The more the Hürjet family expands — including naval or light attack variants — the more strategically important the program could become for Spanish industry.

A Real Alternative to the F-35B?

For now, presenting the TB3 or Hürjet Naval as direct replacements for the McDonnell Douglas AV-8B Harrier II would be premature.

The Lockheed Martin F-35B Lightning II remains vastly superior in:

  • stealth
  • sensors
  • network warfare
  • air superiority

But the debate is no longer solely about “which fighter to buy.”

The real question is what kind of carrier aviation model Spain wants for the future:

  • an LHD centered around V/STOL aircraft
  • a mixed force of drones and light manned platforms
  • or a future transition toward more complex STOBAR/CATOBAR operations

And in that evolving discussion, Turkey is unexpectedly emerging as a relevant player in Spain’s strategic naval aviation debate.

May 7, 2026

Contacts confirmed between Turkey and Spain regarding the KAAN as a new strategic horizon for fifth-generation aviation


In a move that has sent ripples through the international defense community, the CEO of Turkish Aerospace Industries (TUSAŞ), Mehmet Demiroğlu, has officially confirmed that high-level, government-to-government talks are underway with Spain regarding the KAAN fifth-generation fighter jet. This revelation suggests that Madrid is actively looking beyond traditional suppliers to secure its aerial superiority for the coming decades.

The dialogue began after the Spanish Air and Space Force requested detailed technical data on the KAAN, seeking a high-end stealth solution to modernize its aging fleet. This interest represents a potential "Plan B" for Spain, offering a strategic alternative to the American F-35 monopoly. By exploring the KAAN, Spain is positioning itself to bridge the technological gap until the European FCAS (Future Combat Air System) becomes a reality in the 2040s, all while maintaining a level of industrial independence that few other platforms can guarantee.



What makes this potential partnership particularly compelling is the established industrial synergy between the two nations. The "KAAN contact" is built on the solid foundation of the recent Hürjet deal, where Spain committed to 30 Turkish supersonic trainers. Unlike the rigid export structures of other stealth programs, the Turkish proposal emphasizes a partnership model. This would allow Spanish giants like Indra and Airbus Spain to integrate their own systems and participate in the global supply chain, ensuring that the investment translates into local jobs and sovereign technological growth.Ultimately, the KAAN represents a unique opportunity for Spain to become the first NATO and EU member to join Turkey in this ambitious aerospace journey. As the Spanish Air Force prepares for the inevitable retirement of its F-18s, the KAAN offers a twin-engine, heavy-payload stealth platform that fits the country's strategic needs. If these talks evolve into a formal agreement, it could redefine the European defense landscape, proving that strategic autonomy is best achieved through diverse and bold international collaborations.